Investigadores del CINVESTAV con 24 años de experiencia monitoreando las costas yucatecas reafirmaron categóricamente la presencia de marea roja en el litoral del estado, contradiciendo la versión oficial del gobierno de Yucatán, que la semana pasada negó su existencia.

A través de una publicación en Facebook del Laboratorio de Producción Primaria, los científicos Daniela Medina-Euán y Jorge Herrera-Silveira explicaron que el reconocimiento gubernamental de un «Florecimiento Algal Nocivo» (FAN) equivale técnicamente a confirmar la presencia de marea roja, evidenciando que la disputa es más semántica que científica.

El mensaje de los investigadores fue claro y didáctico: «Entonces si hay FAN hay Marea Roja». Precisaron que el término popular «marea roja» es la forma común de referirse a los Florecimientos Algales Nocivos, que el gobierno admite están ocurriendo frente a las costas de Progreso, Chelem y Chuburná.

Esta precisión técnica contradice el argumento gubernamental que intentaba distinguir ambos fenómenos como si fueran diferentes, cuando desde el punto de vista científico son lo mismo.

La controversia surgió luego de que el Comité Interinstitucional de Seguimiento y Evaluación de Marea Roja y la Secretaría de Salud estatal emitieran un comunicado el 7 de agosto, asegurando que «no se detectó la presencia clásica de marea roja», aunque confirmaron un florecimiento algal nocivo que ha provocado hipoxia marina y mortandad de peces.

Ante esta aparente contradicción, los expertos del CINVESTAV aclararon conceptos y reafirmaron su diagnóstico.

En su publicación, explicaron que en condiciones normales el fitoplancton mantiene concentraciones de miles de células por litro, pero durante un FAN estas pueden subir a millones, provocando el característico cambio de coloración del agua.

Además, destacaron que existen dos tipos de FAN: no tóxicos, que reducen el oxígeno y afectan la fauna marina, y tóxicos, que producen sustancias peligrosas para animales y humanos. En Yucatán, aclararon, nunca se ha registrado un FAN tóxico en sus más de dos décadas de monitoreo.

Sobre el origen del problema, Medina-Euán y Herrera-Silveira señalaron que la causa principal es «el manejo inadecuado de aguas residuales y la deforestación», advirtiendo que «todo lo que sucede tierra adentro termina llegando al mar», lo que favorece la proliferación de estas microalgas nocivas.

La publicación recordó que el laboratorio lleva 24 años realizando estudios y monitoreo continuo de los FAN en las costas yucatecas, un trabajo que les permite afirmar con certeza que, aunque los eventos han sido no tóxicos, han causado «impactos negativos importantes en la pesca y el turismo».

Finalmente, los investigadores hicieron un llamado a la colaboración entre instituciones, organizaciones y la iniciativa privada para enfrentar el fenómeno, insistiendo en basar las decisiones en «datos, información y conocimiento» científico, y no en intereses políticos o económicos.

Así, mientras el mar continúa teñido, también crece la controversia entre la versión académica y la oficial sobre lo que realmente ocurre en las aguas de Yucatán.

Por Manuel Cauich Verde

Director del Informativo Al Interior en Vida nueva radio 101.9 de FM en Vida Nueva Radio