Entre charcos, malos olores y moscos viven decenas de familias de este puerto, quienes denuncian que las aguas acumuladas en los baches del poblado representan un serio problema de salud y bienestar.

Vecinos de la calle 13 por 2 y 4, así como de la calle 2 por 5, señalaron que desde hace más de un año las lluvias, sumadas al constante paso de vehículos, han ampliado el tamaño de los baches. Estas oquedades se convierten en charcas estancadas que desprenden olores fétidos, afectando las viviendas cercanas y provocando, en algunos casos, reacciones alérgicas en la piel de los niños.

Ante esta situación, los ciudadanos han solicitado en repetidas ocasiones al alcalde Germán Cauich Pinto, conocido como “Peruci”, su intervención para gestionar fumigaciones en coordinación con autoridades de Salud. El objetivo, explicaron, es prevenir enfermedades transmitidas por mosquitos como dengue, chikungunya, zika, malaria y fiebre amarilla, que podrían propagarse debido a las condiciones actuales.

No obstante, aseguran que hasta el momento no han recibido respuesta a sus demandas, pese a que una de las promesas de campaña del edil fue la reparación de las calles mediante un programa de bacheo.

“Estamos viviendo entre agua verde y pestilente, y nadie nos escucha”, reprocharon los vecinos afectados.

Las calles más dañadas de Celestún muestran lagunas con tonalidades verdosas y olores insoportables, lo que mantiene en alerta a la población. Los habitantes temen que, de no actuar pronto, se presenten brotes de enfermedades que pongan en riesgo a toda la comunidad.

Los colonos reiteraron su llamado a las autoridades municipales y estatales para que atiendan con urgencia este problema que amenaza la salud pública.

ACOM

Por Manuel Cauich Verde

Director del Informativo Al Interior en Vida nueva radio 101.9 de FM en Vida Nueva Radio