CACALCHÉN.— La imagen de la plaza principal de Cacalchén ha cambiado con los años. Puestos de comida, juegos y otras actividades comerciales ocupan espacios que originalmente fueron concebidos para el tránsito, descanso y convivencia de los habitantes.

Este domingo se observó además la construcción de un toldo de grandes dimensiones frente a la entrada principal del mercado municipal, que se suma a los establecimientos que desde hace tiempo funcionan alrededor de la plaza.

El problema no es nuevo. Algunos puestos de comida llevan años instalados y uno de los kioscos de la plaza es utilizado por un vendedor de tacos, como resultado de permisos o concesiones otorgados durante distintas administraciones municipales.

El comercio no es el problema; el orden sí

Detrás de cada puesto existen personas y familias que dependen de sus ventas. Cuestionar la ocupación del espacio público no significa pedir que se les retire su fuente de ingresos, sino preguntar si el Ayuntamiento ha establecido reglas claras sobre dónde, cómo y durante cuánto tiempo pueden utilizarse estos espacios.

La pregunta es sencilla: ¿es necesario que los puestos permanezcan en la plaza principal o existen alternativas que permitan conservar las fuentes de trabajo sin convertir el parque en una extensión permanente de comercios particulares?

También hace falta conocer cuántos permisos existen, quién los autorizó, cuánto pagan los comerciantes —si existe alguna contraprestación— y bajo qué criterios se permite utilizar kioscos, banquetas y otros espacios que pertenecen a todos.

El tema llega en medio de movimientos políticos

La situación ocurre mientras comienza a moverse el escenario político rumbo a 2027. El alcalde Manuel Orozco Aké, quien renunció a su militancia en el PRI, ha sido mencionado localmente ante una posible incorporación a Morena y una eventual búsqueda de la reelección.

También se menciona a Pedro Pérez Vázquez, hermano de Abigael Pérez Vázquez, que ha sido presidenta del municipio en dos ocasiones, como otro posible aspirante de Morena.

Por ahora, mientras no existan anuncios formales, esas posibilidades deben mantenerse en el terreno de las versiones políticas y no presentarse como candidaturas confirmadas.

Más allá de quién pretenda gobernar Cacalchén después de 2027, el problema de fondo seguirá siendo el mismo: recuperar el equilibrio entre el derecho de las familias a trabajar y el derecho de toda la población a disfrutar de sus espacios públicos.

Porque apoyar al pequeño comercio no debería significar renunciar al orden urbano.

La plaza es de todos. La pregunta para el Ayuntamiento es: ¿quién decidió cómo se ocupa y con qué reglas?

Por Manuel Cauich Verde

Director del Informativo Al Interior en Vida nueva radio 101.9 de FM en Vida Nueva Radio