Entre enero y agosto de este año, Yucatán ha experimentado una escalada sin precedentes en operativos contra el narcomenudeo, con al menos 10 intervenciones de alto impacto documentadas por autoridades federales y estatales, lo que representa un incremento aproximado del 300% comparado con el mismo período del año anterior.Todo esto ocurre en un contexto de presiones por parte de Estados Unidos para que México intensifique el combate al crimen organizado. De hecho, el gobierno mexicano ha extraditado a varias personas a ese país. Recientemente, el presidente Donald Trump afirmó: “México hace lo que yo le pido”.En tanto, las acciones coordinadas entre el Ejército Mexicano, Marina, Guardia Nacional y la Secretaría de Seguridad Pública estatal han resultado en 27 detenciones y el decomiso de más de media tonelada de drogas, marcando un cambio radical en la estrategia de combate al crimen organizado en la península.Si el ritmo actual se mantiene, Yucatán podría cerrar 2025 con aproximadamente 15 operativos mayores y más de 40 detenciones relacionadas con narcotráfico, triplicando las cifras de cualquier año previo. Los 462 casos registrados en 2024 podrían ser ampliamente superados, proyectándose entre 550 y 600 carpetas de investigación por narcomenudeo para diciembre. Las autoridades han decomisado en ocho meses más droga que en los últimos tres años combinados, con un valor estimado en el mercado negro superior a los 50 millones de pesos.Los golpes más duros: toneladas de droga incautadaLos operativos más significativos ocurrieron el 6 de febrero y el 15 de marzo, cuando las fuerzas federales aseguraron cantidades históricas de estupefacientes en Mérida y Progreso.En el primer caso, se decomisaron 38.8 kilogramos de cannabis, 4.4 kilos de cristal, 2 kilos de crack y medio kilo de cocaína. Sin embargo, el golpe más contundente llegó en marzo con el aseguramiento de más de 500 kilos de cannabis, 22 kilos de cocaína, 42 kilos de metanfetamina y 3 kilos de crack, además de armas y equipo para contar dinero, en tres cateos simultáneos que incluyeron la detención de Josué Alejandro, alias “El Patrón”, señalado como líder de distribución en el estado.El contraste con 2024: de la contención al ataque frontalDurante todo 2024, Yucatán registró 462 casos de narcomenudeo según el Sistema Nacional de Seguridad Pública, un aumento del 18.15% respecto a 2023. Sin embargo, los operativos de ese año se concentraron principalmente en Valladolid, cercano a Quintana Roo, con acciones aisladas y aseguramientos menores.En contraste, los primeros ocho meses de este año muestran una estrategia coordinada con cateos simultáneos en múltiples municipios: Mérida, Progreso, Tizimín, Motul y Conkal, evidenciando un despliegue operativo que abarca desde la costa hasta el interior del estado.La sombra de Washington en cada operativoEsta intensificación coincide temporalmente con el regreso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos y sus declaraciones sobre que México “hace lo que le pida”. Aunque las autoridades locales no han confirmado oficialmente vínculos con presiones estadounidenses, el patrón de coordinación interinstitucional–con participación simultánea de Ejército, Marina, Guardia Nacional y fuerzas estatales– muestra una operatividad relacionada con la presión americana. Los cateos ya no son acciones aisladas sino operaciones quirúrgicas con inteligencia compartida y objetivos de alto valor.Geografía del narcomenudeo: de las colonias populares a las zonas turísticasEl mapa de intervenciones revela focos rojos específicos: las colonias Melitón Salazar, Guadalupana, Brisas y Adolfo López Mateos en Mérida concentran la mayoría de operativos, mientras que Progreso y su zona conurbada, incluido Chicxulub Puerto, emergen como corredores costeros de distribución.El megaoperativo del 1 de agosto en Melitón Salazar, con 10 detenidos y aseguramientos en dos predios contiguos, ejemplifica la nueva estrategia de cerco territorial que incluye decomiso de nuevas presentaciones como gomitas comestibles con THC y vaporizadores, evidenciando la sofisticación del mercado local.ACOM Navegación de entradasMérida es la primera en México en recibir el distintivo “Ciudad por el Comercio Justo” Aguas negras alimentan la marea roja