En la última década, Yucatán ha registrado al menos seis accidentes que involucran avionetas pertenecientes a escuelas de aviación, todos sin víctimas mortales pero que han generado alarma entre la población y movilizado a los cuerpos de emergencia. Las instituciones educativas iFly y Ave Fénix figuran entre las escuelas con más incidentes documentados.

El accidente más reciente ocurrió apenas ayer, cuando una aeronave de la escuela de aviación ANTA de Cancún se desplomó en la carretera entre Valladolid y Kaua, en el corredor Mérida-Cancún. La avioneta sufrió una falla mecánica que obligó al piloto a realizar un aterrizaje de emergencia, tras el cual la aeronave se incendió. Afortunadamente, tanto el piloto instructor como el alumno lograron salir ilesos antes de que las llamas consumieran el vehículo.

En el caso de Yucatán, la escuela iFly acumula tres incidentes en los últimos años. El 30 de marzo de 2023, una avioneta Cessna 150 de esta universidad aeronáutica se desplomó en la colonia Nueva Sambulá, en Mérida, durante una maniobra de descenso en carretera. En este caso, el piloto instructor y su alumno resultaron lesionados con golpes y excoriaciones, por lo que fueron trasladados a un hospital privado para recibir atención médica.

Apenas once días después, el 10 de abril de 2023, otra aeronave de iFly, un Beechcraft D95A, protagonizó un nuevo accidente en la plataforma de aviación general del Aeropuerto Internacional de Mérida. La avioneta sufrió una fractura en su tren de aterrizaje mientras realizaba maniobras de rodaje. Este incidente no dejó lesionados, pero incrementó las preocupaciones sobre la seguridad de las operaciones de esta institución educativa.

Adicionalmente, según testimonios recogidos tras el accidente de marzo de 2023, la misma avioneta que se desplomó en Nueva Sambulá “ya había sufrido otro aterrizaje forzoso en la carretera Mérida-Motul, a la altura de la localidad de Baca”, aunque no se precisó la fecha exacta de este incidente anterior. La aeronave habría sido conducida por el “fallecido capitán Gabriel López”, según las fuentes consultadas.

La Escuela de Aviación Ave Fénix también figura en el registro de accidentes. El 22 de diciembre de 2011, una aeronave modelo 150, con placas XB-FDZ, perteneciente a esta institución, realizó un aterrizaje de emergencia cerca del libramiento a Chicxulub. La avioneta estaba tripulada por el capitán José Fernando de los Reyes Paredes Rodríguez, de 51 años, y el estudiante Luis Portillo Gómez, de 20 años.

Completando el panorama regional, en diciembre de 2024 se registró un incidente en Quintana Roo, cuando una Cessna PA32 modelo 260 (matrícula XB-IAS) se desplomó en las inmediaciones del Aeropuerto de Cozumel. El piloto salió ileso de este accidente, aunque no se especificó si la aeronave pertenecía a alguna escuela de aviación.

De acuerdo con la revisión hemerográfica, el 90% de los incidentes aeronáuticos son causados por errores humanos, como maniobras equivocadas al volar a baja altitud y velocidad. Sin embargo, los reportes de estos accidentes también apuntan a fallos mecánicos, como problemas con las llantas o con el tren de aterrizaje, y a un posible mantenimiento deficiente de las aeronaves.

Todas las escuelas de aviación mencionadas operan bajo la supervisión de la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC), anteriormente conocida como Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC). Estas instituciones deben contar con permisos oficiales y sus programas educativos requieren el reconocimiento de la Secretaría de Educación Pública (SEP). Adicionalmente, instalaciones clave como simuladores y talleres aeronáuticos deben estar certificados por autoridades nacionales e internacionales.

Estos incidentes, aunque no han resultado en tragedias con pérdidas humanas, prenden luces de advertencia sobre la seguridad de las escuelas de aviación y las prácticas de vuelo en la región. El más reciente accidente causó conmoción entre automovilistas y vecinos, además de interrumpir temporalmente el tránsito en una importante vía que conecta Mérida con Cancún, movilizando a diversas autoridades, incluyendo bomberos, elementos de la Guardia Nacional, la Secretaría de la Defensa Nacional y la Agencia Federal de Aviación Civil.

ACOM