Los apagones en Yucatán no son solo efecto del calor. Los documentos oficiales de planeación eléctrica —el PLADESE 2025-2039 de la SENER y el programa de ampliación de red del CENACE— describen una red que opera al borde de su capacidad desde 2023 y una cartera de obras que llega tarde o no llega.El CENACE lo dice sin rodeos: la Península es deficitaria“La Península de Yucatán es deficitaria en generación de energía eléctrica”, escribió el CENACE en su diagnóstico operativo de la región. En 2024 la Península importó 42.9% de la energía que consumió a través de un solo enlace, el de Escárcega, y su demanda máxima creció 10% en un año.La zona Mérida concentra el 30.3% de esa demanda. El enlace que alimenta a la ciudad operó en 2023 con el esquema de corte automático de carga armado durante 3,510 horas: el 40% del año. En el verano de 2024, cuatro transformadores funcionaron por encima de su capacidad nominal; uno de ellos, con 13% de sobrecarga.El propio CENACE calculó el desenlace: si falla un transformador, habría que cortar 250 megawatts, el 26% de la demanda de Mérida.Por qué no llega la inversión: el dinero va a otra parteLa Península registra el crecimiento de demanda más alto del país, 3.9% anual en el escenario de planeación. Pero tiene 12 proyectos de generación instruidos o identificados, frente a 40 de la región Oriental y 39 de la Noroeste.De los 15 proyectos nuevos de ampliación de red que la SENER identificó en 2025, ninguno es peninsular. El único proyecto de la región es una modernización: sustituir un transformador en Valladolid, programada para diciembre de 2030.El programa vinculante no asigna a la Península capacidad nueva en 2025 ni en 2026. El primer refuerzo son 103 megawatts en 2027 y las primeras baterías hasta 2028.El cuello de botella que nadie financiaEl problema de fondo es la transmisión. La red nacional creció 3.8% entre 2018 y 2025, según el IMCO, y en 2025 la CFE ejerció apenas 11% del presupuesto aprobado para ese rubro, una caída real de 87.4% frente a 2024. En el presupuesto de 2026, de 61.1 mil millones de pesos de inversión de la empresa, solo 10.3 mil millones van a transmisión.El IMCO estimó que cumplir la meta del Plan México exigiría 11.9 gigawatts más de capacidad que los planeados. La SENER admite el riesgo en su propio documento: los proyectos son prioritarios “para evitar en el corto plazo cortes de energía eléctrica, principalmente en las penínsulas”.Mientras tanto, se compra energía de emergenciaEl CENACE convocó en abril de 2026 la contratación de energía de respaldo para la región Peninsular-Tabasco de mayo a octubre, para 2026, 2027 y 2028. El 14 de mayo, un apagón de 49 minutos dejó sin luz zonas de Mérida, Cancún, Playa del Carmen y cuatro municipios de Tabasco.La obra que resolvería la sobrecarga de Mérida, hoy llamada Nachi Cocom, se instruyó en 2016 para operar en 2020. El CENACE la reporta con 39.7% de avance. Foto: Kattia EspinozaACOM Navegación de entradasCecilia Patrón llegará a la intervención de los primeros 60 parques con Mérida Enchula Feria Tunich atrae a viajeros de crucero y fortalece el turismo comunitario